La traducción de la Biblia por Lutero
Volviendo a Alemania, todo parecía llamar a Lutero a gritos. Y él oyó este clamor en la
soledad de Wartburg, y no lo pudo resistir. Diez meses después de la Dieta de Worms, puso
su vida en el fiel de la balanza, y aunque seguía estando bajo el interdicto del emperador
(como resultado de lo cual cualquiera que lo reconociera podría prenderlo) volvió a
Wittenberg. Seis meses después su traducción del Nuevo Testamento fue impresa y dada al
mundo. Fue recibida con gran entusiasmo y no menos de cincuenta y tres ediciones fueron
impresas sólo en Alemania durante los primeros diez años de su publicación. Con la ayuda
de Melancton, el íntimo amigo y fiel colaborador del reformador (Nota 4), poco después se
añadió el Antiguo Testamento, y se ha dicho que el don de Lutero a sus compatriotas de la
Biblia en su propia lengua hizo más por la consolidación y dispersión de las doctrinas
reformadas que todos sus otros escritos juntos










