Inglaterra se rinde a Roma, 1213
Juan, el rey depuesto, fue al principio rebelde y desafiante, pero más tarde se vio obligado a
inclinarse humilde ante el Papa, e Inglaterra se rindió abiertamente a Roma. Esto tuvo lugar el
15 de mayo de 1213. ¡Pobre Juan! Había sido el más despreciable tirano que jamás se sentara
en el trono de Inglaterra, y no pudo sobrevivir mucho tiempo a este fatal acontecimiento.
Murió en 1216 (sólo unas pocas semanas después que el mismo Papa Inocencio), y murió,
como ha dicho otro, «con un carácter sin redimir por una sola virtud solitaria.»










