El error de Zuinglio y su muerte, 1531
Pero lamentablemente Zuinglio pareció incapaz de esperar hasta que el poder atrayente de la
gracia de Dios trajera a todo el país bajo la influencia de la fe reformada. Aunque seguía
siendo un sincero cristiano y ferviente reformador, accedió a asumir el carácter de un político,
lo cual, a su vez, lo llevó a tomar las armas para defender la verdad que tan querida le era a su corazón. El resultado fue desastroso. Zuinglio mismo, como capellán del ejército, cayó
muerto en batalla.










