El efecto de la Palabra de Dios en Alemania

El efecto de la Palabra de Dios en Alemania
Desde luego, aseguró que la base de la Reforma fuera la Palabra de Dios, y no meramente las
palabras de Lutero. Las Sagradas Escrituras —durante mucho tiempo encadenadas más allá
del alcance de las almas sedientas— eran ahora accesibles para todos. La oposición que esto
suscitó en la Roma papal sólo expuso su inconsistencia, porque el poder de la Palabra tenía
que ser reconocido por aquellos que en la práctica negaban su autoridad.
Las buenas nuevas de la Reforma se esparcieron por todas partes. Había llegado su hora,
aunque parecía surgir una enorme oposición contra ella desde todos los rincones. De nada le
sirvió a Roma lanzar sus anatemas, aunque lo hizo en inútil cólera. Sus palabras cayeron en
oídos sordos y en corazones preparados por Dios para recibir en su lugar las verdades
emancipadoras que la doctrina de los reformadores les dieron. Hubo predicadores arrestados,
torturados y martirizados, pero de nada sirvió. La Biblia estaba en manos del pueblo, y la
resistencia era inútil.